Working man, una editorial sobre la madurez y la moda

Working man, la editorial organizada por Silvia Moyano, nos sirvió, además de para mostrar una serie de looks basados en prendas de El Maniquí Vintage, para explorar la relación entre madurez, moda y factores intermedios como el cuidado personal.

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Silvia tuvo muy en cuenta que las prendas expresaran esta relación. Y sobre todo, evitar los estilismos que disfrazan a los hombres maduros de joven, pues aparte de poco favorecedores, les suman años.

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Pere Pons, el fotógrafo a cargo de la sesión, unió las ideas de Silvia con el carisma de los modelos protagonistas, Joan Colomer y Francesc Mestre. El resultado, una editorial que muestra la madurez como lo que realmente es: una época de nuestra vida llena de posibilidades.

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Estilismos para hombres urbanos que cuidan su look diario

Las propuestas de Silvia Moyano y Neysha Style para Working Man, así como el maquillaje de Vanessa Crespo, piensan en el look diario de un hombre urbano que, aparte de disfrutar del buen vestir, siempre busca su mejor aspecto. Los dos estilismos presentes en la editorial se adaptan por igual al trabajo como a los momentos de ocio.

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En el caso de Francesc, Silvia recurrió a un look sin estridencias pero que a la vez fuera muy original y contundente. «Francesc luce como nadie los sombreros y las chupas de cuero, tiene estructura para ello».

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«Con respecto a Joan, pienso que solo un hombre de esa edad puede llevar en el día a día una chaqueta de chaqué con tanta gracia y conjuntada con un pantalón informal, camiseta blanca y unas converse vintage. En este estilismo he querido dar protagonismo al abrigo y mezclarlo con prendas más ligeras como camisas blancas y camisetas».

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Reinventarse después de los cincuenta

Aprovechando su participación en la editorial, preguntamos a Joan y Francesc por su relación con la moda y el cuidado personal. Como modelos en su madurez, cuentan con una perspectiva amplia y rica sobre el tema. Pero, ¿cómo llegaron a la moda una vez superados los cincuenta? «Fue accidental, pues nos encontramos ante una jubilación prematura. Eso sí, cargados de proyectos y con fuerza para realizarlos».

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Por el hecho de haber trabajado de cara al público, ambos ya contaban con unos hábitos de cuidado personal, así que estos no han sido realmente influyentes en su nueva faceta. Al preguntarles qué le dirían al hombre que pasa de los 50 y que no está demasiado interesado en cuidarse o, directamente, decide no cuidarse, Joan y Francesc le aconsejan que «nos siguiera durante medio día».

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«Vale la pena cuidarse porque, afortunadamente, y por lo normal, la media de vida se ha alargado, así que, a partir de una edad en la que parecía que se nos acababa todo, podemos seguir proyectando a largo plazo. La ilusión de tener un plan que llevar a cabo, el placer de luchar por aquello en lo que se cree… por todo esto merece la pena cuidarse, ¡por todo eso merece la pena pisar fuerte!»

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¿Podrían ser un buen referente para los hombres de su edad? «¡Sin duda alguna! En nuestro camino hacia la reinvención hemos tenido la oportunidad de participar en diferentes actividades de modelaje e interpretación, conociendo muchas personas de diferentes ámbitos y esto nos ha aportado un buen aprendizaje y bagaje, pudiendo aplicarlo como referente.»

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Francesc y Joan consideran que los elementos que más rejuvenecen a un hombre maduro, siempre utilizados con mesura, son «las gafas de sol, las pulseras, los sombreros… pero, en definitiva, la clave para mantenernos rejuvenecidos es la actitud positiva». Y si tuvieran que escoger una prenda comodín, su elección está clara: los jeans entallados.

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Una época de cambios en todos los sentidos

Silvia habló también de este interesante tema con Judith Gimeno, psicóloga forense de familia y experta en mediación y coaching. Judith nos atendió amablemente en Sent&Ment, su consultorio, especializado en el enriquecimiento y el aprendizaje del proceso vital de personas y familias.

Para Judith, «los cincuenta años de ahora no tienen nada que ver con los cincuenta de hace diez y quince años. Los cincuenta años de ahora pueden verse como los cuarenta, así como los sesenta son los cincuenta. Partiendo de esta base, existen una serie de factores clave, como la actividad mental. Las personas de cincuenta en adelante saben que tendrán una esperanza de vida muy larga, que aún les queda muchos aspectos por vivir y desarrollar. Atrás queda esa sensación retrógrada de llegar a los cincuenta y estar próximos al final. Ahora, incluso las jubilaciones se plantean de un modo distinto, una dinámica donde las oportunidades son muchas y una persona puede viajar y estudiar».

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Hablando de la parte estética, Judith destaca el cambio que la sociedad ha experimentado en sus relaciones sentimentales: «Al prolongarse la vida, los matrimonios ya no duran tanto. No es habitual encontrar matrimonios que llevan sesenta años juntos. La vida es muy cambiante y se dan segundas nupcias, segundas situaciones en las que te divorcias a los 40 o los 45 años y se te ofrece la oportunidad de entrar de nuevo en dinámicas como el flirteo, conocer a nueva gente, tener una nueva pareja… Todas estas situaciones están muy vinculadas a la imagen.

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Las mujeres de ahora «se ven muy realizadas al llegar a los cincuenta. En todos los sentidos: el romántico, el sexual, el profesional y el personal.

¿Y con los hombres, sucede algo parecido? La respuesta es sí. «Mirando hacia atrás, unos diez o quince, y aun a riesgo de ser reduccionista, el colectivo masculino que más se cuidaba era el gay. Los hombres heterosexuales, una vez casados, se apoltronaban y no dedicaban tiempo a su imagen. Ocurre que a nivel laboral, los hombres de cincuenta en adelante son gente que aún tiene mucho que demostrar. Aparte, las nuevas generaciones son muy potentes a nivel profesional, y si te apoltronas en cualquier empresa, descuidas tu imagen, es fácil enervarse psicológicamente. Los jóvenes lo tienen difícil para acceder a estos puertos, pero vienen empujando y son muy válidos, por eso cuidarse es positivo, y cuidar la imagen también, ya que marca muchísimo socialmente».

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Judith identifica en actores y celebridades este cambio de paradigma. «Las actrices llegan a los cincuenta y sesenta fabulosas. No niego que algunas recurren a los retoques, pero pienso que los retoques no tienen nada de malo si buscan que te sientas mejor. Es cierto que no podemos frenar el paso del tiempo, pero ahora hay infinidad de tratamientos estéticos útiles y que no requiere bótox e intervenciones».

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Volvemos a interesarnos por la relación de los hombres con estos tratamientos. Judith entiende que «las mujeres han estado más interesadas, pero pienso que el colectivo de hombres ahora también es muy consciente. Ya no lo dejan tan de lado. Saben que emocionalmente te equilibra y te ubica dentro de la sociedad, ya que antes parecía excluirte».

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¿Y los jóvenes, deberían empezar a cuidarse? Naturalmente, pero el mundo es muy distinto para ellos. «Una de las claves es que con 20 o 30 años aún no tienes muy claro cuáles son tus objetivos vitales. Antes de los 35 años sueles encontrarte con personas muy perdidas, con muchas tribulaciones sentimentales y profesionales, a diferencia de otras décadas, donde la gente a esas edades ya estaba casada y contaba con varios hijos. En general, todas las franjas de edad se están adaptando a esta nueva situación de alargamiento vital».

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Judith tiene claro que, más allá de los cambios estéticos que llegan con la madurez, se encuentra nuestra capacidad para relativizar. «Con estas edades aprendes a relativizar. Cosas que antes te ocurrían y te afectaban ahora te las tomas de otro modo. También te aumenta la autoestima y te siente más seguro y estable contigo mismo. Sin duda, estos factores están muy relacionados con la edad y con la experiencia».


 

Créditos

Fotografía: Pere Pons
Modelos: Joan Colomer & Francesc Mestre
Estilismo: Silvia Moyano con la colaboración de Neysha Style
Maquillaje: Vanessa Crespo Makeup
Localización: Oficinas de El Maniquí Vintage

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Francesc, Joan y el fotógrafo Pere Pons. Foto: León Cuervo

Neysha Style, Vanessa Crespo y Silvia Moyano. Foto: León Cuervo

Neysha Style, Vanessa Crespo y Silvia Moyano. Foto: León Cuervo

3 Comentarios

  • Mauricio Pereyra

    27.07.2017 at 09:46 Responder

    Excelente idea de reportage. Felicitaciones.
    Nos dais un poco de animo a todos . Sibretodo a los que como yo ya pasamos de todo. Y lo digo porque siempre fui como un pincel y ahora todo me importa un puto. No obstante el srticulo me llego. Vere que hago. Muchas gracias

    • El Maniquí Vintage

      27.07.2017 at 10:26 Responder

      A ti, Mauricio. Gracias por tu comentario.

  • Pere Pons

    27.07.2017 at 10:27 Responder

    Brutal, me encanta!!

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